Los smartphones más sofisticados ya funcionan con inteligencia artificial

Los procesadores de los iPhone X y 8, el Huawei Mate 10 y el Samsung Galaxy S9 aprenden de la experiencia de uso de su dueño y mejoran el acceso al aparato por reconocimiento facial, ejecutan mejor las apps y hasta logran fotos más reales.

La nueva generación de teléfonos inteligentes deja el maquillaje exterior para desarrollar productos y servicios que se adelantan a las preocupaciones del consumidor. Los tres líderes del sector (Samsung, Huawei y Apple) apuestan por el aprendizaje automático a través de un chip de inteligencia artificial (IA) que va adaptando su desempeño a las necesidades del propietario. Además, este cerebro digital mejora los procesos biométricos, la captura de fotos, el reconocimiento del lenguaje natural y optimiza la gestión de recursos.

El primero en adaptar este criterio fue Huawei, con su chip Kirin 970, disponible en el Mate 10 y el 10 Pro. Le siguió el A11 Bionic, que reside en el interior del iPhone X, iPhone 8 y 8 Plus. En breve lo hará Samsung con su Exynos 9810, embebido en la familia Galaxy S9, que se presenta en menos de un mes en Barcelona.

Los smartphones más sofisticados ya funcionan con inteligencia artificial

El Galaxy S9, que se presenta en menos de un mes en el MWC de Barcelona, utilizará el chip Exynos 9810, con 8 núcleos a 2,9 GHz, con un rendimiento 40% por encima de los Exynos 8895 del Galaxy S8. Tendrá mejoras en la calidad de las fotos, el desbloqueo facial y potenciará las funciones de Bixby.

Pero no serán los únicos. De acuerdo a un informe de Gartner, en los próximos 4 años, el 80% de los smartphone estarán dotados de IA en su hardware interno. Según la consultora, la clave está en que podrán “aprender” de nuestro comportamiento en forma gradual, ya que va mejorando sus funciones a diario.

“Mientras el procesador va ejecutando las acciones típicas, en paralelo hay un asistente de inteligencia artificial que aprende en base a los usos y costumbres del usuario. Además, este chip posee una mayor capacidad de aprendizaje y los consejos que ofrece son mucho más evolucionados y directos.

También puede sugerir acciones, como un mejor camino o recordar fechas importantes. Sin embargo, hasta que los primeros resultados comiencen a reflejarse en pantalla, el sistema requiere algunos meses para registrar los hábitos del portador.

La idea es que trabaje en colaboración con Bixby, el asistente virtual de Samsung, que estará integrado en otros dispositivos inteligentes como heladeras, aires acondicionados, lavarropas”, destaca Bruno Drobeta, director comercial de la división Mobile de Samsung Argentina.

El diferencial con los celulares convencionales es la Unidad de Procesamiento Neural (NPU), un chip que reemplaza al CPU y actúa como una red neural que recopila datos en bruto para aprender a reconocer patrones sin intervención humana. En términos comparativos consume menos batería, es hasta 25 veces más rápido y opera en forma personalizada.

Los smartphones más sofisticados ya funcionan con inteligencia artificial

El iPhone X, lanzado en septiembre, tiene un procesador neuronal A11 Bionic, que realiza hasta 600 mil millones de operaciones por segundo, además de encargarse de tareas de aprendizaje automático relacionadas con Face ID y también los Animoji.

“Se habla mucho de la inteligencia artificial y uno siempre lo relaciona con grandes equipos de laboratorio. En Huawei creyeron que sería un lindo desafío trasladar este concepto a un teléfono móvil. Así fue como desarrollaron Kirin 970, un NPU que mediante el patrón de uso, ajusta los recursos para alcanzar la máxima eficiencia.

Estos beneficios se trasladan a la cámara para reconocer objetos en tiempo real, detección de movimientos y optimización de la imagen. A esto se le suma una mayor duración de batería gracias a un gestión inteligente de los recursos”, detalla Denise Sommerfeld, directora de marketing de Huawei Mobile.

Estos NPU, que trabajan en tiempo real, abren un rango de posibilidades para la IA móvil cuando se los combina con el soft inteligente que opera en la nube, ya que se le puede aplicar a cualquier ámbito del teléfono. Desde la cámara, el sensor de huellas, hasta el despertador.

Una de las características que comparten estos teléfonos de gama alta es que disponen de 8 núcleos. Y si bien las operaciones aritméticas que ejecutan son bastante simples, también son numerosas y requieren una gran capacidad de cálculo para realizar aplicaciones de aprendizaje automático de manera más eficiente que un procesador estándar.

Los smartphones más sofisticados ya funcionan con inteligencia artificial

El Huawei Mate 10 Pro fue presentado en la feria IFA de Berlin en octubre. Tiene un chip Kirin 970 de 8 núcleos, la unidad dedicada a inteligencia artificial. Su mayor influencia se percibe en las fotos, el rendimiento y la batería. Cámara dual con óptica Leica.

Para que el flujo de datos se mantenga en movimiento, esta herramienta de aprendizaje automático recurre a los patrones que ya fueron procesados para seguir obteniendo nuevas variables. Así, esta red neuronal artificial entrenada puede reconocer objetos o caras en una imagen con facilidad.

La cuota de mercado de procesadores que manejan IA es apenas del 3%, según un informe de la consultora CounterPoint de comienzos de 2018. Sin embargo, la curva a futuro indica que para 2020 uno de cada tres móviles contara con estas funciones.

Ya en territorio numérico, el Kirin 970 incluye, según Huawei, 5.500 millones de transistores en un área de un centímetro cuadrado, 2.500 millones más que un procesador SnapDragon 835, el mismo de Sony Xperia XZ, Google Pixel 2 o Moto Z2.

Es capaz de procesar 200 fotos en 6 segundos, mientras que si tuviera que cumplir la misma tarea con una CPU tardaría 120 segundos. Por eso en algunos casos se deja de hablar de “procesamiento” y se empieza a hablar de “Inteligencia artificial”.

El chip A11 Bionic de Apple puede realizar hasta 600 mil millones de operaciones por segundo, además de encargarse de tareas de aprendizaje automático relacionadas con el Face ID y los Animoji.

Mientras que el Exynos 9810, que será la base de los Samsung Galaxy S9, viene con capacidades de aprendizaje profundo basado en redes neuronales, lo que le permitirá reconocer con mayor precisión a personas y elementos, además podrá realizar reconocimiento facial en 3D, tanto para filtros de seguimiento como para desbloqueo.

Está montado sobre 8 núcleos a 2,9 GHz, de los cuales 4 serán de alto rendimiento y los otros 4 estarán enfocados a la eficiencia energética.

En el caso del al Snapdragon 845 de Qualcomm, que en algunas regiones envolverá al Galaxy S9, será capaz de mapear todos los objetos de una habitación, no sólo superficies planas para mejorar el rendimiento de la realidad virtual y la aumentada. También, tendrá reconocimiento facial con profundidad.

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